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Qué frutas no puede comer un diabético

La diabetes es un desorden metabólico que se caracteriza por la imposibilidad del cuerpo para producir insulina o para asimilarla correctamente. Cuando la insulina no está funcionando como debe, el organismo no puede digerir las azúcares en la sangre y tiende a acumularlas generando excesos en esta.

Esta falta de control natural requiere la intervención de medicamentos, estímulos y otros factores para que se pueda controlar correctamente el azúcar, ya que ese desnivel podría ocasionar consecuencias serias en la salud del paciente.

Parte de esa intervención que debe realizarse para el control del azúcar es una dieta balanceada que mantenga un bajo consumo en azúcares, grasas, hidratos de carbono y proteínas.

En ese interés por mantener una dieta balanceada pero variada las personas tienden a recurrir a las frutas, que por su diversidad de sabores y estilos pueden ser excelentes ideas para complementar una dieta balanceada.

Sin embargo, en este interés surge la duda de si los diabéticos pueden o no consumir frutas y si existen frutas que no puedan ser consumidas por diabéticos.

¿Los diabéticos pueden consumir frutas?

Si, según la American Diabetes Association las frutas son una opción excelente para mejorar la alimentación de una persona diabética ya que están repletas de vitaminas, minerales y nutrientes que el  organismo de todo paciente necesita y que representan un riesgo mínimo para la curva de glucosa en la sangre de cada persona.

El detalle está en qué frutas se pueden consumir y en qué cantidad se deben ingerir.

En primer lugar, la American Diabetes Association establece que cualquier fruta es buena para el organismo y que puede ser consumida sin ningun tipo de problemas. Sin embargo, como todo en la diabetes requiere un proceso riguroso de medición y control para que no exceda los límites de la alimentación deseados para su organismo.

En este sentido, la asociación establece tres métodos sencillos para incluir las frutas en la dieta sin excederse del límite recomendado y cuidando en líneas generales la cantidad de azúcares que se ingieren a través de las frutas.

Conteo de carbohidratos.

Para los diabéticos que usan el conteo de carbohidratos como parte de su dieta, se recomienda ingerir una fruta pequeña o la cantidad de media taza de fruta enlatada o congelada según sea el caso. Esto debe tener aproximadamente 15 gramos de carbohidratos que incluirse al conteo diario.

Por otro lado, las frutas secas como las cerezas, las pasas, las ciruelas pasas y los dátiles contienen los mismos 15 gramos de carbohidratos en dos cucharadas o en un puñado pequeño de tres frutas. Esto depende directamente del tamaño pero su contenido calórico es mucho mayor.

En cuanto a las frutas frescas, cada una tiene su propio valor natural de carbohidratos que debe conocerse y medirse en caso de incluirse a la dieta de manera efectiva.

Método del plato

Para los diabéticos que cuentan su dieta usando el método del plato, se recomienda comer una fruta entera. También se puede ingerir media taza de frutas combinadas con zumo de limón o de naranja y esto complementaría de manera excelente cualquier plato con vegetales con o sin almidón así como las proteínas con posibles grasas que se hayan consumido.

Índice glucémico

Al usar el índice glucémico para controlar la forma como la fruta ingerida va a afectar al azúcar en la sangre, el paciente solo debe tomar en cuenta las frutas que contienen menos índice glucémico y saber que estas puede ingerirlas en mayor cantidad. En contraposición, las frutas que tienen mayor indice glucémico deben consumirse con mayor cuidado y en menores cantidades.

Clasificación de las frutas

La Fundación para la Diabetes realizó una clasificación de las frutas que puede ser interesante y valiosa a la hora de seleccionar y distribuir la forma y cantidad como se pueden incluir las frutas en una dieta balanceada. Según esta clasificación, las frutas se diferencian por su naturaleza, su estado y su origen botánico.

Según su naturaleza:

Frutas carnosas: Que contienen al menos la mitad de su porcentaje en agua y que son excelentes para la hidratación del organismo. Estas son ideales para consumirse frescas y que aportan muy buenos nutrientes, hidratación, energía y vitaminas al cuerpo de las personas que padecen diabetes. Entre estas frutas se encuentran: Cereza, albaricoque, ciruela, melocotón, manzana, kiwi, albaricoque, piña, plátano, pera, sandía, uva, limón, mandarina, durazno, etc…

Frutas secas: Que su aporte en agua no alcanza al 50% de su composición y que son ricas en minerales, bajas en azúcar y más pequeñas. Estas son representadas por las nueces y en general su composición hace que colaboren con la disminución de azúcar en la sangre, las más comunes son: avellanas, almendras, castañas, pistachos, piñones, nueces, entre otras…

Oleaginosas: Son aquellas que contienen una gran cantidad de grasas (monosaturadas y polisaturadas) que usualmente son procesadas para extraer sus aceites para ser consumidos en otro tipo de alimentos. Estos son menos recomendados a consumirse para personas con diábetes ya que sus aceites se traducen fácilmente en azúcar en la sangre, sin embargo, los aceites no son dañinos sino que deben consumirse con medida. Estas frutas son aceitunas, cocos, girasoles, sésamo, aguacates, cacahuates, entre otras.

Por su estado

Frutas frescas: Son aquellas que se consumen totalmente naturales, que se pueden consumir inmediatamente luego de ser limpiadas y que no requieren ningún tratamiento especial que afecte su estado natural o sus propiedades nutricionales. Estas son las frutas recomendadas para las personas con diabetes, esto es porque sus nutrientes son naturales y sus vitaminas permanecen intactas, aportan buena cantidad de hidratación y representan beneficios para la salud del paciente.

Desecadas o deshidratadas: Estas frutas se obtienen luego de procesar mucho una fruta. El proceso representa exponer la fruta a condiciones extremas de calor y aire para que la humedad de esta se reduzca hasta alcanzar el nivel deseado. Estas frutas usualmente concentran sus niveles de azúcar en cantidades mayores a las que las frutas naturales. Por eso lo más recomendado es consumir las frutas en su estado natural que desecadas.

Polémica de opiniones entre los especialistas

Las opiniones con respecto a las dietas para los diabéticos son tan variadas como la cantidad de pacientes que hay. Muchos de ellos establecen para sus pacientes dietas estrictas donde las únicas frutas que se pueden consumir son el melón amargo y las manzanas. La razón es que tienen una cantidad muy baja de azúcares (casi nula) y una muy buena cantidad de nutrientes.

Si bien, estas frutas son excelentes para las personas que padecen diabetes, no son las únicas que pueden consumir. Otros expertos añaden a las dietas las frutas que tienen menor cantidad de azúcar, es decir, las que tienen un índice glucémico bajo.

Otros especialistas van más allá y establecen que el diabético puede (y debe) consumir cualquier variedad de frutas porque todas tienen aportes muy buenos para la alimentación del paciente. Lo que se debe tener en cuenta es el ritmo de vida de cada persona así como la cantidad de azúcares y otros componentes que conforman la fruta.

Lo cierto es que según cada especialista hay una opinión personal con respecto a la dieta y a las frutas que se pueden y no se pueden consumir durante la diabetes. Esto sin contar que para mantener una dieta balanceada, los especialistas también toman en cuenta datos importantes como el estilo de vida de la persona, el tipo de diabetes que padece, qué tan activo es físicamente y si tiene otras complicaciones aparte del déficit metabólico.

Lo importante es que a la hora de iniciar cualquier dieta o incluir cualquier alimento se debe consultar al médico tratante de cada paciente que conozca su historial y que pueda adaptar la dieta necesaria a cada persona para que no sufra colapsos ni consecuencias negativas por una alimentación deficiente o un nivel de glucosa poco sano.

¿Hay frutas que un diabético no puede consumir?

Luego de revisar diversas investigaciones la conclusión es que no hay fruta que un diabético tenga “prohibido” consumir como tal. Sin embargo esta decisión es muy propia del diabético y de su médico tratante.

Si bien es cierto que todas las frutas contienen azúcar, también es cierto que estas son azúcares naturales y a la sangre no le cuesta tanto diluirlas como las azúcares procesadas. Además, las frutas incluyen en su contenio fibras y nutrientes importantes que hacen su ingesta mucho más valiosa que cualquier otro alimento.

Por esto, la decisión sobre qué frutas va o no va el diabético a consumir dependen de su vida cotidiana, de su esfuerzo físico, de la condición actual de su glucosa y de sus propios gustos.

Frutas con las que un diabético debe tener cuidado

Las frutas contienen azúcares, todas y cada una de ellas contiene un grado distinto y muchas veces azúcares distintas. Pero en su mayoría, las azúcares que contienen son frutosa, que son bien digeridas por el organismo y que representan un daño mínimo para la curva en la glucosa.

Esto no quiere decir que se pueden consumir indiscriminadamente, de hecho, hay frutas que tienen tantas azúcares que es necesario regular, sino restringir su consumo.

Los especialistas reflejan que los diabéticos deben tener cuidado con frutas tales como las sandías, piñas, plátanos, uvas, mangos, dátiles, higos y cerezas.

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Todas son frutas que tienen índice glucémico o cantidad de carbohidratos un poco más altas de lo recomendado. Por esta razón se deben consumir en menos cantidad y en situaciones especiales, o tratar de consumirse en combinación con otros alimentos que disminuyan el efecto de los azúcares en la sangre.

Estas frutas además, por su alto índice glucémico son recomendadas en caso de sufrir una bajada de azúcar o hipoglucemia.

Además, son recomendadas para cuando una persona diabética acaba de emprender tareas que requieren mucha energía o uso de la fuerza por su alto contenido en hidratos de carbono que reparan rápidamente las energías.

Sin embargo, cuando un diabético consume estas frutas debe tener muy en cuenta y cuidar muy bien de su nivel de azúcar en la sangre, ya que puede verse alterado significativamente y esto podría ser perjudicial para su organismo.

Condiciones bajo las que un diabético no debe consumir algunas frutas

Existen situaciones que condicionan estrictamente la alimentación de los diabéticos, en pro de mantener una buena salud, estas condiciones deben ser respetadas para  no incurrir en mayores complicaciones por el consumo de frutas de manera irresponsable:

No debe consumir frutas cuando tiene el azúcar demasiado alta

Cuando las mediciones en el azúcar son mayores a las que deberían presentarse, un diabético no debe consumir frutas que tengan el índice glucémico por encima de los 55. Esto es porque a pesar de ser azúcares naturales, elevarán el nivel de azúcar más de lo deseado y podrían ocasionar una crisis o un colapso hiperglucémico.

No debe consumir mayor cantidad de frutas a la recomendada

Por cada fruta hay una cantidad recomendada, sin embargo con las frutas es muy fácil excederse de esta cantidad. Por ejemplo, la cantidad de sandía (Índice glucémico de 65) recomendada para una persona diabética no debe exceder de 100 gramos diarios, pero es dificil medir esta cantidad cuando se corta un trozo de sandía; por esta razón es muy posible que la persona exceda la cantidad recomendada y esto pueda ocasionar perjuicios para su salud. Por esto se le recomienda a los diabéticos ser minuiciosos con la medición de los alimentos que consume ya que de estos depende la garantía de su salud y alimentación balanceada.

No debe consumir frutas edulcoradas con azúcares procesados

Pese a que hay azúcares especialmente diseñados para los diabéticos. La recomendación de los expertos es a no endulzar las frutas con ningún tipo de azúcares. Estas ya contienen azúcares naturales y añadir más a esto sería incurrir en un exceso innecesario que además puede resultar en un daño para la salud.

No debe consumir frutas en jugo

A pesar de que los batidos son buenas combinaciones de nutrientes. Lo más recomendable para un diabético es no consumir las frutas en jugo. La razón es que cuando una fruta se hace jugo pierde las fibras que hace que se regule la forma como las azúcares se diluyen en la sangre; sin las fibras presentes, sólo quedan las azúcares y estas se van a disolver rápidamente en el torrente sanguíneo generando fácilmente un pico en la curva de la glucosa de cualquier paciente.

REFERENCIAS:

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