La diabetes es un padecimiento metabólico que tiene como consecuencia la imposibilidad del cuerpo de generar insulina, o de asimilarla correctamente. Esto hace que el organismo no sea capaz de controlar los niveles de azúcar en la sangre. Si esto no se controla cabalmente puede resultar en daños serios como hiperglucemia o hipoglucemia según sea el caso.
Así mismo, la exposición prolongada a estas variaciones puede causar otros prejuicios en el organismo; ya que este funciona con niveles determinados de componentes en la sangre, es lógico que si hay demasiada azúcar en uno de ellos este provoque una falla.
Este precisamente es el caso del riñón, que cuando se sobreesfuerza para mantener el organismo limpio de azúcares tiende a desencadenar una falla general a la cual se llama nefropatía diabética o falla renal causada por la diábetes.
Es por esto que es necesario saber lo que es, su clasificación, sus síntomas y posibles tratamientos farmacológicos y naturales.
Definción de la nefropatía diabética
Según la American Diabetes Association, la nefropatía en la diabetes sucede cuando los riñones dejan de filtrar correctamente los desechos en la sangre producto de un daño causado por la diabetes.
Esto es causado porque el exceso de azúcar en la sangre puede tener como consecuencia que los riñones tengan demasiada sangre por filtrar, ya que el organismo la envía porque está demasiado llena de azúcar. Ese “uso excesivo” de los filtros en los riñones conformados por vasos sanguíneos hace que se vayan deteriorando hasta tener fugas.
Estas fugas hacen en muchos casos que se pierdan proteínas útiles en la orina y otros elementos que normalmente no serían desechados por ser útiles para el cuerpo.
Esta enfermedad o falla renal es una complicación que puede sufrirse luego de llevar mucho tiempo padeciendo diabetes y teniendo historiales de descontrol con el azúcar y otro tipo de complicaciones. De hecho, según la Asociación Diabetes Madrid, menos del 35% de las personas que sufren diabetes padecen nefropatía diabética; esto quiere decir que más del 65% de las personas en la población mundial no sufren alteraciones renales de ningún tipo. Esto quiere decir que no todos los diabéticos sufren insuficiencia renal; y que si se puede prevenir o darse las condiciones para que esto no se presente.
En este orden de ideas, según la Asociación Diabetes Madrid, las personas que desarrollan nefropatía diabética sufren el daño usualmente entre 15 y 25 años despues de comenzar a padecer la diabetes. Por otra parte, según sus estudios, las personas que tienen más de 25 años sin sufrir ningún tipo de falla renal corren mucho menos riesgo de presentarla que los diabéticos en general. Esto es porque ya los riñones se acostumbraron a la función y al organismo y es dificil que se presente un patrón negativo en ese caso.
Por otro lado, es un padecimiento que puede presentarse tanto en pacientes con diabetes tipo 1, como los que tienen diabetes tipo 2. Sin embargo, es más concurrente en personas que tienen diabetes tipo 2; es decir, del 100% de diabéticos que sufren nefropatía, 90% padecen diabetes tipo 2.
Además, este es un padecimiento que tarda años en desarrollarse y con síntomas muy específicos que pueden ayudar a ralentizar su avance. Sin embargo, una vez presente el daño y se traduzca en insuficiencia renal, sólo se pueden tratar sus síntomas y generarse una solicitud de transplante.
Esto último es un poco más dificil para personas que padecen diábetes ya que presentan una prioridad menor en la lista de transplantes a nivel mundial. Sin embargo, el record mundial de transplantes de riñón a personas diabéticas es bueno y sus predicciones son favorables.
Factores de riesgo para sufrir nefropatía renal
Como en muchas complicaciones, una persona diabética con ciertas caracteristicas puede tener más posibilidades de sufrir nefropatía que en otros casos. Según los expertos, es más posible que una persona sufra esta complicación si además padece:
- Hipertensión
- Hiperglucemia
- Dislipidemia
- Tabaquismo
- Alcoholismo
- Obesidad
- Antecedentes genéticos de nefropatía
- Hábitos de alimentación desordenados
- Falta de control insulínico
Otro factor de riesgo para la nefropatía es la predisposición racial que existe entre las personas de origen afroamericano, mexicoamericano o nativo americano a sufrir este padecimiento.
Clasificación de la nefropatía diabética
Según los expertos, este padecimiento se clasifica en cinco fases que se van dando de manera progresiva conforme al daño se va agravando en el riñón del paciente. Las fases son:
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- Etapa I Hipertrofia e Hiperfiltración glomerular (Nefromegalia): Es la primera fase en la cual no se dan mayores síntomas y los daños apenas comienzan a manifestarse con pequeñas pérdidas de proteínas útiles en la orina y similares. Hasta este punto el daño es reversible y es consecuente con la sintomatología presente por la diabetes sin que se de ningun tipo de cambio estructural.
- Etapa II Lesiones estructurales con EUA normal o daños silenciosos (Normoalbuminuria): Durante esta fase los cambios en el organismo comienzan a darse de manera silenciosa, se presenta durante los primeros cinco años de los daños y provoca el engrosamiento de la membrana basal y mesangial que hará posible la pérdida de los nutrientes a través de la orina. Esto se presenta sin síntomas visibles sino que el daño va ocurriendo internamente, sin embargo, sigue siendo reversible.
- Etapa III Nefropatía diabética incipiente (Microalbuminuria persistente): Es cuando se diagnostica la enfermedad renal porque la microalbuminuria es persistente, es decir, la pérdida de nutrientes por la orina es constante. Usualmente se da entre 5 y 10 años después de que el paciente comienza a sufrir la diabetes y en este punto ya el daño no es reversible pero si sostenible. Es decir, puede detenerse, pero no retroceder.
- Etapa IV Nefropatía diabética manifiesta (Proteinuria persistente): En este punto el diagnóstico de la enfermedad renal es innegable, consecuente con más de diez años de evolución patológica y que genera múltiples daños al organismo. Entre mayor tiempo pase la persona sin tratar con los daños mayores serán las consecuencias para su salud. Usualmente este padecimiento se asocia con retinopatía, vasculopatía y neuropatía severa.
- Etapa V Insuficiencia renal terminal: En este punto los daños en el riñón son irreparables y su función es insuficiente para mantener el organismo en funcionamiento. En esto la persona requiere un transplante urgente o podría tener consecuencias fatales.
Síntomas de la nefropatía diabética
Los síntomas de la nefropatía usualmente son confundidos con los de otras patologías, incluso con los síntomas provenientes de la diábetes. Además, usualmente durante los primeros años la nefropatía no muestra síntomas concluyentes sino que estos comienzan a visualizarse en la segunda fase de la patología.
Sin embargo hay algunos síntomas claves que pudieran dar indicativo al paciente de que sus riñones no están funcionano correctamente y que debe tratarlos para evitar esta consecuencia.
Entre los síntomas más importates de la enfermedad renal en la diabetes están:
Albuminuria: Este es quizás el síntoma más evidente que se presenta en cualquier caso de falla renal, esto se evidencia específicamente en exámenes de orina donde se puede detectar la fuga de proteínas útiles en la orina.
Retención de líquidos: Esto es muy propio de la falla renal y de cómo el organismo se comporta ante la pérdida de nutrientes por medio de la orina. Esto puede evidenciarse en hinchazón en las piernas y picazón en la piel.
Hipertensión arterial que empeora: Este síntoma es similar al que se presenta con la retención de líquidos. La sangre recorre el cuerpo con mayor rapidez al intentar completa todos los procesos que el riñón no está llevando a cabo en su totalidad. Esto también genera dolor de cabeza y la posibilidad de recaer en infecciones debido a que el sistema inmune se debilita por esta misma compicación.
Pérdida de sueño y dificultad para concentrarse: Como consecuencia del funcionamiento deficiente del sistema circulatorio que concentra sus esfuerzos en solventar la falla.
Malestar estomacal y falta de apetito: El cuerpo permanece con una sensación constante de saciedad y de malestar dado a las dificultades que se presentan en el riñón y que impiden finalizar cabalmente el proceso digestivo.
Debilidad y cansancio general: La falla renal genera una falla sistémica eventual. Con todo el organismo tratando de solventar la falla y la pérdida de nutrientes por causa de la falla renal, el cuerpo se cansa de tratar de generar la energía necesaria y se debilita con mayor facilidad.
¿Cómo se diagnostica la nefropatía diabética?
Para poder realizar un diagnóstico efectivo de este padecimiento se debe determinar la efectividad de la función renal. Para esto los médicos proceden a realizar un examen de orina que detecta específicamente la cantidad de albúmina eliminada por este medio en 24 horas. Adicionalmente se debe realizar un análisis de la función renal en la sangre. Estas son las únicas dos formas en las cuales se podría detectar la complicación de forma precoz para tratar de resarcir el daño.
Los expertos pueden recurrir a exámenes más exhaustivos para determinar un tratamiento más eficaz para el paciente. Por esto es importante que a la mínima sospecha de falla renal el paciente pueda asistir a un médico tratante que lo oriente para descartar o diagnosticar la enfermedad.
Los otros exámenes que podrían realizarse son pruebas por imágenes como ecografías, rayos X, resonancias, tomografias y otros que ayuden a evaluar la estructura de los riñones así como su tamaño, circulación sanguínea y otros elementos necesarios para su buen funcionamiento.
Por último, una biopsia renal podría ser recomendada por el médico tratante para examinar el estado actual del tejido renal.
Dependiendo de cuando sean realizados estos exámenes y sus resultados se determinará la evolución de la nefropatía y a cuál tratamiento deberá someterse el paciente.
Tratamiento farmacológico de la nefropatía diabética
Lamentablemente el daño ocasionado por la nefropatía es prácticamente irreversible. Es decir, sea cual sea la etapa en la cual sea diagnosticado es imposible regresar el riñón a su estado natural. Sin embargo, existen tratamientos para los síntomas ocasionados por esta complicación además de refrenar sus efectos e impedir que la falla siga avanzando hasta hacerse terminal.
En un sentido estricto, el tratamiento farmacológico que se le da a la nefropatía consta de el control detallado de la glicemia en la sangre y de la presión arterial.
Para este y otros efectos se utilizan tratamientos que incluyen glicosaminoglicanos, pentoxifilina, agentes anfibróticos, receptores hormonales nucleares y otros complejos que han ido estudiándose con la finalidad de retrasar el daño y compensar la falla por medio de suplementos nutricionales que aporten a la sangre los componentes que se pierden por medio de la complicación. Estos medicamentos también pueden ayudar a bajar el colesterol, mejorar la salud de los huesos y controlar las proteínas perdidas en la orina.
Cuando la nefropatía es muy grave se toma como tratamiento la diálisis para la limpieza necesaria en la sangre. Esto es cuando ya los riñones no pueden cumplir su función y requieren ayuda externa. Cuando se ha llegado a estos extremos el paciente requerirá un translante de riñón para sobrevivir a la complicación; de otra manera no hay forma de revertir el daño y símplemente se tratarán los síntomas hasta que se de un desenlace fatal o el transplante se complete de manera exitosa.
Tratamiento natural para la nefropatía diabética
Según la American Diabetes Association, un control muy estricto del azúcar en la sangre y la presión arterial es importante para controlar la evolución de la nefropatía. Sobre todo la presión arterial que se asocia directamente con la velocidad de avance de la enfermedad.
Por esto el tratamiento natural recomendado para cualquier persona que sufra nefropatía diabética consta de cuatro siimples pasos:
- Pérdida de peso
- Dieta baja en sales
- Evitar vicios como alcohol, tabaquismo y alimentos con mucha grasa
- Hacer ejercicio regularmente.
Para el control de la macroalbuminuria (pérdida de grandes cantidades de proteína por medio de la orina) se recomienda una dieta simple baja en proteínas; esto va a disminuir en manera considerable el esfuerzo que los riñones realizan para procesarlas. Consumirlas en menor grado podría llevar a que estas comiencen a añadirse a la sangre y a restarse en la orina donde son finalmente desechadas.
Sin embargo, estos tratamientos naturales son efectivos únicamente cuando la persona está entre las fases dos y cuatro de la insuficiencia renal. Cuando se ha alcanzado la fase terminal los tratamientos naturales se centran principalmente en tratar los síntomas de la complicación y dar una mejor calidad de vida al paciente mientras este recibe un transplante o fallece.
REFERENCIAS:
http://www.diabetes.org/es/vivir-con-diabetes/complicaciones/enfermedad-renal.html
https://diabetesmadrid.org/enfermedad-renal-diabetes/
http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-71992001000400001
https://es.slideshare.net/BelenLima/nefropata-diabtica-46145677
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000494.htm
https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/nefropatia-diabetica