La insulina es una hormona producida por el páncreas que el cuerpo utiliza directamente para regular la cantidad de azúcar en la sangre y trasladarla a los lugares en los que el cuerpo la necesita para que esta cumpla con su función de proveer energía al cuerpo. De esta manera el organismo evita bancos indeseables de glucosa y aglomeramientos que generan la degeneración inminente de los órganos.
La diabetes es un padecimiento que afecta directamente la producción de insulina en el organismo de una persona. Ya sea que el páncreas no la produzca o que el cuerpo no la asimila como es debido, esto genera una deficiencia que hace que el azúcar no sea procesada correctamente y sus niveles salgan de control.
Para combatir esta deficiencia la medicina moderna ha creado muchos mecanismos, entre ellos la inyección de insulina artificial a través de ampollas y similares.
Existen muchos tipos de insulina fabricada y cada una de ellas ayuda o se adapta a las necesidades de cada paciente, pero así como tiene muchos beneficios también tiene importantes efectos secundarios que deben conocerse.
Para entender estos efectos es importante conocer qué es la insulina artificial, cómo saber si la necesitas, cuáles son los principales beneficios de usarla y finalmente cuáles son sus efectos secundarios.
Qué es la insulina artificial
La insulina artificial es un sustituto nutricional para la insulina que debería ser producida en el páncreas. Es decir, funciona como una forma de reemplazo para la deficiencia de la hormona que se crea en el cuerpo por la diabetes u otro tipo de afección.
Según la American Diabetes Association, sólo en Estados Unidos se venden más de 20 tipos de insulina que se ajustan a los pacientes en su tipo y precio y varían mayormente por la empresa farmacéutica que las fabrica. Lo importante de la insulina artificial es que el paciente que la requiera podría encontrar la más adaptada a sus necesidades con ayuda del médico.
Según la Fundación para la Diabetes, la insulina se mide en Unidades Internacionales desde el año 2001. Popularmente se distribuye en cartuchos o plumillas de 100 unidades de insulina artificial por cada mililitro de medicamento.
El ajuste de la dosis o frecuencia en la cual se coloca la insulina artificial depende directamente de la edad, gravedad de la diabetes, peso, tamaño y otras características presentes en el paciente. La mayoría de los pacientes requieren entre 2 y 4 dosis al día o pueden optar por una terapia basal que se aplica cada vez que se ingiere un alimento.
Además, al aplicar una terapia de insulina artificial una persona debe tener en control sus niveles de azúcar, de esta manera sabrá cabalmente cuándo necesita cambiar su dosis y si el tratamiento está realmente funcionando.
Por otra parte, la insulina artificial suele usarse mayormente cuando se trata de un paciente de diabetes tipo 1; cuando el paciente padece diabetes tipo 2 no es lo más común tratar con insulina ya que el organismo posee insulina pero no trabaja correctamente con ella. Sin embargo, en determinados casos cuando el doctor lo considera, se puede tratar la diabetes tipo 2 con shots de insulina medidos y que como apoyo para el tratamiento oral al que el paciente debe estarse sometiendo para obtener la mejoría esperada.
Entonces la insulina artificial es en sí un tratamiento que se emplea con el fin de evitar los excesos de azúcar en la sangre de un paciente diagnosticado con la deficiencia de esta hormona en su organismo.
La insulina puede introducida en el cuerpo a través de jeringuillas, plumas de insulina y bombas. Esto se determinará de acuerdo a la necesidad del paciente con ayuda del médico.
¿Cómo saber si se necesita insulina artificial?
No todas las personas que tienen diabetes requieren un tratamiento de insulina artificial Por el contrario deben observarse ciertos factores y consultar al médico antes de optar por un tratamiento completo con inyecciones de insulina. Esos factores son los siguientes:
- Cuánto tiempo tiene el paciente padeciendo diabetes: La diabetes es una enfermedad degenerativa, usualmente, a mayor cantidad de tiempo sufriendo la enfermedad es posible que se requiera la insulina con más urgencia, sin embargo con sólo unos meses de estar padeciendo diabetes es poco común que las personas requieran inyecciones de insulina.
- El nivel de glucosa que tiene el paciente en la sangre: Cuando en la sangre los niveles de glucosa permanecen altos por mucho tiempo es necesario utilizar mecanismos que la regulen y la insulina artificial pudiera ser una buena herramienta para mejorar esto.
- Otros medicamentos que el paciente ingiere: Es importante observar qué efecto causan en el cuerpo del paciente todos los medicamentos que está ingiriendo. Para de esta manera asegurarse que la insulina es realmente necesaria y que su efecto no lo está cubriendo otro medicamento que ya ingiera.
- La salud general del cuerpo: Cuando el cuerpo tiene dolencias o las deficiencias que tiene son muy marcadas las manifiesta de manera que avisa que es necesario solventarlas. Por esta razón es necesario observar cómo está funcionando el cuerpo en líneas generales. Una de las principales razones por las que el cuerpo se descompensa es la deficiencia de hormonas como la insulina y al estudiar esto a profundidad se puede descubrir que la solución inmediata es comenzar con inyecciones de insulina.
Ventajas de usar insulina artificial
La principal ventaja de utilizar este tipo de tratamiento es que garantiza de alguna manera que el cuerpo va a tener la insulina que necesita para cumplir sus funciones. Esto quiere decir que se evitará que se agrave la diabetes si este es el caso; además que proporcionará rápidamente la ayuda que el cuerpo requiere en el momento en el que lo requiere.
Otras ventajas recitadas por los especialistas son el aumento en la flexibilidad del estilo de vida del paciente. Es decir, podría existir un margen menor de restricción al comer ciertos alimentos ya que la insulina ayuda a regular este aspecto.
También aminora la variación de la glucosa en la sangre evitando en pequeña escala picos de insulina que son indeseados cuando una persona tiene diabetes o ha sufrido crisis de hiperinsulinismo.
Efectos secundarios de la insulina
Aunque la insulina artificial es una herramienta positiva y en muchos casos necesaria, tiene ciertos efectos secundarios que todo paciente debe conocer para estar al tanto si llegasen a suceder.
El margen de personas que sufren efectos secundarios al tener un tratamiento de insulina es muy pequeño; sin embargo estos efectos existen y es necesario estar al pendiente y consultar con el médico si alguno de estos llegara a presentarse:
- Hipoglucemia: Según un artículo presentado por una revista de especialistas en diabetes, el 36% de los pacientes que se inyectan insulina sufren al menos una vez un episodio de hipoglucemia. Esto no es otra cosa que la disminución abrupta y anormal de los niveles de azúcar en la sangre. Se da principalmente porque el cuerpo no está acostumbrado a tener “ayuda externa” por lo cual la insulina artificial aporta una sobrecarga en el control del azúcar en la sangre generando que esta disminuya y hasta desaparezca de la sangre; esta disminución se traduce en malestares en el cuerpo característicos como por ejemplo cansancio, fatiga, mareos y náuseas. Todo esto indica que el cuerpo no está recibiendo la energía necesaria y proveniente del azúcar que se ingiere a través de los alimentos. Puede suceder que la disminución del azúcar causada por la insulina artificial no llegue a ser hipoglucemia, pero aún así haga que el azúcar permanezca por debajo de los niveles necesarios para sostener el cuerpo causando cansancio y adormecimiento crónico.
- Alteración en los tejidos grasos debajo de la piel: Esto es principalmente por la aplicación de la insulina a través de una inyección. A esto se le llama atrofia o lipoatrofia cuando es un desgaste en la piel o el tejido debajo de la piel y y hipertrofia o lipohipertrofia cuando se trata de un abultamiento que va surgiendo bajo la piel. Mayormente se da cuando la persona se inyecta la insulina siempre en un mismo lugar, cuando ésta no es de buena calidad o cuando la insulina no es pura.
- Alergias varias o alergia a la insulina: La alergia a la insulina o los componentes usados en ella no es muy común. Sin embargo una persona que esté comenzando a usarla debe estar atento de manchas o picazón en el sitio de la inyección u otros lugares de su cuerpo. Las reacciones alérgicas disminuirán de acuerdo al nivel de pureza que tengan los shots de insulina que la persona esté haciéndose. Por tanto, debe consultar con su médico cuál es la más apropiada para su propio caso.
- Resistencia a la insulina: Aunque la insulina artificial es una manera de tratar esta afección, aunque poco común, es posible que la insulina artificial genere el efecto directamente contrario a su propósito. Por esta razón el paciente debe estar totalmente atento a cualquier cambio en su glucosa sea en aumento o disminución es importante para saber si seguir tratando de la misma manera o cambiar la dosis o el tratamiento.
- Aumento de peso: Aunque no de manera abrupta, el aumento de peso es un efecto bastante común en la colocación de insulina artificial. Esto es porque las calorías extras quedan como glucosa sobrante que al tiempo se transforma en grasa en el cuerpo haciendo que se traduzca en masa muscular y genere peso extra. Esto debe ser controlado para que los niveles de azúcar en la sangre se mantengan estables y para que no se generen coágulos de grasa en la sangre que entorpezcan la circulación.
- Estreñimiento: También es común que la insulina funcione de obstáculo para la fluidez de la labor digestiva. Esto puede combatirse a través de los alimentos ricos en fibra y de la hidratación constante además de la realización de ejercicio corporal para que la persona que necesite este tratamiento pueda llevar una vida normal.
- Otros efectos secundarios: Estos suelen ser menos comunes y representan un riesgo mayor para la salud; pero también indican que la insulina está generando un conflicto directo con alguna parte del organismo que requiere ser tratado. Estos son dificultad para respirar, jadeos, sudoraciones y mareos así como náuseas; calambres musculares sobre todo en las piernas, aumento de la presión sanguínea y taquicardia. Si se presenta alguno de estos efectos durante el tratamiento con insulina es de vital importancia que la persona visite a su médico para un cambio de tratamiento ya que la exposición prolongada a estos síntomas generará un grave perjuicio para la salud.
REFERENCIAS:
- http://www.diabetes.org/es/vivir-con-diabetes/tratamiento-y-cuidado/medicamentos/insulina/
- http://www.fundaciondiabetes.org/infantil/182/inyectando-insulina-ninos
- https://www.diabetesbienestarysalud.com/prevencion/la-insulina-tiene-efectos-secundarios/2015/01/
- https://es.wikipedia.org/wiki/Lipoatrofia_semicircular
- http://www.diabetesaldia.com/efectos-secundarios-de-la-insulina/
- https://www.enbuenasmanos.com/que-es-la-insulina