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El zapote y la Diabetes

Si observamos bien la naturaleza, será muy fácil notar todos los regalos que la misma tiene para entregarnos. Las frutas son parte de esos obsequios maravillosos, cargados de nutrientes muy beneficiosos para la salud, pues las vitaminas y minerales que contienen en su interior son de vital importancia para el buen funcionamiento del organismo.

El zapote es una de esas extraordinarias frutas exóticas con un cumulo de bondades que deben darse a conocer.

El zapote es una de las frutas tropicales que se cultivan en el continente americano, especialmente en el país de México.

La misma se destaca entre sus iguales por la cantidad de carbohidratos que contiene, puesto que 100 gramos de esta fruta aportan aproximadamente de 18 a 20 gramos dependiendo de la madurez del ejemplar.

Aunque parezca de preocupar esta cantidad de carbohidratos, en especial para una persona con diabetes, otra particularidad del zapote es que no contiene azucares pero si un alto contenido de fibras, lo que lo hace un alimento favorable para la salud.

Su nombre deriva de la azteca tzapotl, nombre que se aplica a diferentes especies de frutas con forma esférica, que son dulces y con semillas grandes en su interior, por eso se tiende a confundir el zapote con el mamey, pero ambos tienen propiedades muy diversas.

Ahora bien, para disfrutar enteramente las propiedades del zapote, es importante conocer cuáles son sus cualidades, su valor nutricional y en especial si es apto su consumo para las personas que padecen de diabetes.

Características del zapote

El zapote es una fruta entre ovoide y elíptica, por lo regular poseen una punta y pueden llegar a pesar hasta 2 kilos y medio, aunque por supuesto se pueden encontrar algunos zapotes más pequeños que pesen ¼ de kilo.

Su tamaño varía entre 7 y 23 centímetros de largo.

El zapote posee una cáscara dura, la cual es quebradiza y rugosa, con un color pardo rojizo. Su pulpa varía en color, algunos son de color grisáceo, llamado comúnmente zapote negro y anaranjado, que es el más abundante.

Esta fruta es muy aromática, y en su madurez, alcanza un sabor suave y dulce a la vez, su pulpa algunas veces es bastante fibrosa y en su interior encapsula entre una a varias semillas.

El tamaño de esta semilla es bastante grande y elipsoidal, de color marrón oscuro, de textura lisa y con brillo.

Propiedades y Beneficios del Zapote

El zapote aporta al organismo una muy buena cantidad de fibra dietética, lo cual resulta realmente favorable para los procesos digestivos del organismo, en especial para ralentizar los procesos de absorción de glucemia en el torrente sanguíneo, así como también para evitar la oxidación del colesterol bueno en sangre, lo que colabora en el proceso de nivelación del colesterol, por lo que no solo es beneficiosa para la buena salud digestiva, sino que también dicha fibra es gran aliada en los procesos metabólicos del organismo.

Entre las características destacables de esta fruta, es que el mismo es una rica fuente de potasio, mineral que se necesita a diario para el excelente funcionamiento del organismo, puesto que es el encargado de la comunicación entre los nervios y los músculos, a la par regula la actividad eléctrica dada en el corazón y mantiene en equilibrios los electrolitos y fluidos restantes en el organismo para mantenerlo hidratado. Su ausencia en el cuerpo desencadena presión arterial elevada, pérdida de la masa muscular, y problemas renales, entre otros muchos malestares.

Valor Nutricional del Zapote

En 100 gramos de zapote se encuentran:

  • Calorías – 83 kilocalorías.
  • Carbohidratos – 20 gramos.
  • Azúcar – 0 gramos.
  • Fibra – 5,3 gramos.
  • Agua – 78 gramos.
  • Vitaminas
    • Vitamina A – 60 Unidad Internacional (IU)
    • Vitamina C – 14,7 miligramos
    • Vitamina B9 – 14 microgramos
  • Minerales
    • Calcio – 21 miligramos
    • Magnesio – 12 miligramos
    • Potasio – 193 miligramos
    • Fósforo – 12 miligramos
    • Sodio – 12 miligramos

¿Se puede ingerir toda clase de frutas si se padece de diabetes? 

Una de las grandes preguntas que se hace alguien que ha recibido un diagnóstico de diabetes es: tengo diabetes, ¿eso significa que no puedo comer frutas? La respuesta a esta interrogante no resulta tan simple, aunque la misma es afirmativa, al ingerir frutas hay varios elementos de los cuales se debe ser responsable.

Por supuesto, consumir frutas siempre será muy beneficioso para la salud, puesto que las mismas están repletas de vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo, incluso, algunas frutas contienen componentes que no se consiguen en los suplementos vitamínicos, como es el caso de los flavonoides y poli fenoles, antioxidantes naturales y poderosos en el arduo combate contra las enfermedades degenerativas, sin contar que son una rica fuente de fibra y agua.

Ahora bien, resulta importante resaltar que, quienes padecen de diabetes, tienen como obligación llevar una alimentación controlada y supervisada por los especialistas tratantes, estos especialistas son los que conocen las necesidades específicas de cada individuo, por lo que son los autorizados para determinar qué cantidades de que alimentos se puede comer y durante que momentos del día.

Por supuesto, estos profesionales estarán de acuerdo que la primera opción para los diabéticos es consumir alimentos saludables y por supuesto las frutas están dentro de este rango. Algunos expertos hacen mención de que existen más de 300 variedades de frutas en el mundo entero, otros estiman esta proporción muy escasas, subiendo la cantidad de especies frutales a 600, lo cierto es que entre todos los alimentos, las frutas resultan ser los que poseen mayor variedad; lo que resulta favorable cuando se huye de las monótonas dietas, para nada variadas, que muchas veces hacen desistir hasta al de más firme voluntad.

Otra pregunta que surge para el recién diagnosticado de diabetes es: ¿Qué clase de frutas puedo comer?

Algunos resultaran más osados en responder y dirán la larga lista de las frutas que no se pueden comer porque contienen muchos azúcares, otros afirmaran que se puede consumir toda clase de frutas excepto bananos y uvas; pero lo cierto es que aunque existen especies frutales con un alto contenido de carbohidratos y azúcares, el IG de la mayoría de las frutas no sobrepasa al valor medio considerado. Sin embargo, hay frutas como el caso de la sandía o el melón que poseen un IG elevado pero su carga glucémica es de apenas 4.

Si se explica un poco mejor, entendemos que el objetivo primordial de un diabético, con un plan alimenticio saludable, es mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro del rango normal; y para ello deberá procurar consumir frutas de IG bajo o medio, es decir por debajo de los 70; no es que no pueda ingerir una fruta con IG elevado, sino que al consumirla deberá hacerlo en porciones pequeñas.

Sin embargo, la subida de la glucemia no depende solamente del valor IG de la fruta, sino también de la combinación con los carbohidratos del alimento, a lo que se le conoce como carga glucémica.

El valor de la carga glucémica estima la velocidad con la que llega la glucosa al torrente sanguíneo (IG), aunada a la cantidad de carbohidratos contenidos en una porción del alimento a consumir.  Volviendo al caso de la sandía, su carga glucémica es de apenas 4, es decir, que aunque posee un IG elevado, la cantidad de carbohidratos que aporta al organismo es realmente mínima, y mientras menor sea la carga glucémica de un alimento, menor será el pico de glucosa en la sangre; es por esta razón que la sandía, dentro de un plan de alimentación bien estructurado, y consumiéndose la porción recomendada, su consumo puede llegar a ser un excelente aliado para la pérdida de peso.

En resumen, las personas con diabetes pueden comer toda clase de frutas, pero deberá conocerlas bien para consumirlas de forma controlada siguiendo al pie de la letra las instrucciones dadas por el especialista de confianza. De seguro los mismos estarán de acuerdo en que el azúcar contenida en las frutas ya no son un problema dentro de un plan alimenticio donde se hace una buena repartición de los carbohidratos a lo largo del día, dando lugar a un sinfín de posibilidades.

Vale la pena acotar que el tipo de azúcar contenida en las frutas es conocida como fructosa, que al metabolizarse de diferente manera en comparación de la glucosa, no produce los mismos efectos que esta última, por ejemplo, esta azúcar no altera excesivamente la glucemia en las personas que padecen de diabetes y tampoco se acumula en el torrente sanguíneo como lo hace la glucosa.

Así que la respuesta evidente a la pregunta de si un diabético puede comer fruta es sí. Por su puesto su mejor opción siempre será la fruta fresca, o congelada, incluso enlatada, pero deberá cerciorarse de que las mismas no contengan azucares añadidos. Además, una rica ensalada de fruta saciara todo antojo posible de dulce con eficacia.

Dependiendo del método nutricional que se desee llevar a cabo se pueden considerar ciertas pautas. Si la persona está ganada al método de contar los carbohidratos que ingieren deberá considerar que ½ taza de fruta contiene 15 gramos de hidratos de carbono aproximadamente, a excepción de los melones y las bayas, en las cuales esta cantidad de carbohidratos se encuentra en ¾ de taza.

En el caso de las frutas secas, tan solo dos cucharadas contienen la misma cantidad de carbohidratos. También la fruta puede ser un excelente sustituto de las diversas fuentes de hidratos de carbono como lo son los almidones por ejemplo.

Ahora bien, si se utiliza el método del plato, se pueden complementar la mitad del plato de 23 cm con vegetales sin almidón y frutas, la porción de almidón habitual y la proteína seleccionada en la tercera sección.

Así que, cuando se vaya a ingerir zapote no se debe temer, aunque esta fruta posea muchos carbohidratos, 100 gramos de la misma sólo aportan el 7% de la ingesta diaria recomendada de carbohidratos y ni siquiera contiene azúcar en su composición; además, los beneficios que aporta al organismo son muchos, pues, sin lugar a dudas, los zapotes son un alimento muy saludable, lleno de fibras, vitaminas y minerales, solo se deben considerar la cantidad de carbohidratos que contienen en el plan de comidas y por supuesto contar con la aprobación del especialista de confianza.

REFERENCIAS:

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