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¿Por qué se inflama el Pancreas?

Muchas son las enfermedades que pueden afectar al ser humano, algunas pudieran ser leves y afectar al organismo un par de días, pero también existen enfermedades agudas e incluso crónicas, que pueden llegar a provocar hasta la muerte por deterioro interno de los órganos del cuerpo humano.

Cantidad de enfermedades agudas y crónicas no son lo suficientemente conocidas como para incitar a las personas a prevenirlas. Tal es el caso de la pancreatitis, o inflamación en el páncreas. Si se revisan las estadísticas, solamente en Reino Unido alrededor de 45000 individuos tienen que vivir con pancreatitis, y por lo menos 12000 sufren cada año de pancreatitis aguda.

Esta enfermedad es mucho más común en los hombres que en las mujeres, con síntomas fácilmente observables por los dolores severos y súbitos que presenta. Aunque la pancreatitis aguda suele ser circunstancial, de sufrirse varias puede dejar cicatrices en el páncreas que lo dañen irreversiblemente. En el caso de que la pancreatitis sea crónica, quien la padece debe aprender a vivir con ella. Por ello, en cualquiera de ambos casos lo mejor será siempre prevenirla. ¿Pero quién pudiera prevenir una enfermedad que desconoce? Es allí la razón de por qué es importante conocer que es la pancreatitis, cuáles son sus síntomas y sobretodo que puede producirla, para finalmente entender cómo prevenirla y en caso de padecerla, cómo debe ser tratada.

¿Qué es el páncreas?

El páncreas es una de las glándulas que posee el cuerpo humano, la misma mide aproximadamente 15 centímetros de largo, y pesa unos 100 gramos. Esta glándula se encuentra ubicada en la parte posterior del abdomen, justo detrás del estómago; también le rodean el intestino delgado, el vaso, el hígado y la vesícula biliar. Su forma es similar a una pera aplanada.

La parte más ancha del páncreas es llamado cabeza, siendo su medio el cuello y a la vez el cuerpo y la parte más delgada su cola. El páncreas posee una parte que se dobla por debajo de su cabeza y hacia atrás, a esta parte se le llama proceso unciforme. El organismo también posee un ducto pancreático, el cual pasa por todo el páncreas, transportando las secreciones del mismo hasta el duodeno, el cual es el comienzo del intestino delgado.

Funciones del Páncreas

Sus funciones principales son dos específicamente. Una es la denominada función exocrina y la otra es la denominada la función endocrina.

  • Función exocrina: el páncreas posee células exocrinas encargadas de producir enzimas que ayuden en el proceso digestivo. Una vez que los alimentos entran al estómago, estas células exocrinas liberan enzimas en el interior de un sistema de canales que llegan hasta el ducto pancreático. Ya que están allí, el ducto pancreático segrega enzimas en el duodeno, ayudando así al intestino a digerir los carbohidratos, las proteínas y las grasas de los alimentos.
  • Función endocrina: la segunda función que tiene el páncreas en el organismo está relacionada con la producción y segregación de dos hormonas fundamentales para el buen funcionamiento del organismo, las cuales son el glucagón y la insulina. Estas hormonas se producen en el páncreas pero viajan por todo el torrente sanguíneo a fin de intervenir en otras partes del organismo. Estas dos hormonas tienen la principal función de mantener los niveles de glucosa en la sangre estables, el glucagón por su parte se encarga de elevar la glucemia mientras que la insulina se encarga de hacerla descender.

¿Qué es la pancreatitis?

En términos generales, la pancreatitis es en pocas palabras la inflamación del páncreas, cuando el páncreas se encuentra inflamado no puede ejercer las funciones antes descritas, por ejemplo, si el páncreas se encuentra inflamado, las secreciones, que por naturaleza se crean para ayudar en el proceso digestivo y por tanto se producen para ser utilizadas por el duodeno, debido a la inflamación no logra alcanzar su destino y son segregadas sobre sí mismo, produciendo irritación, causando a su vez más inflamación y por supuesto dolor. Algunas veces solo son ataques eventuales, pero en otras ocasiones los mencionados ataques pudieran ser varios y producirse paulatinamente a lo largo de varios años, lo cual con el tiempo pudiera dañar el páncreas, formando cicatrices en él.

Tipos de pancreatitis

Existen dos tipos de pancreatitis diagnosticables, la primera se llama pancreatitis aguda y la segunda pancreatitis crónica.

  • Pancreatitis Aguda: este tipo de inflamación en el páncreas hace referencia a una inflamación súbita que se produce a causa de un daño directo sobre el páncreas, debido a la  activación temprana de las enzimas pancreáticas segregadas por la ya mencionada glándula para colaborar con la digestión.
  • Pancreatitis Crónica: esta inflamación no ocurre súbitamente, más bien es progresiva, pero su desenlace es la destrucción del páncreas, induciéndose de este modo la pérdida de las funciones elementales del páncreas, cómo lo son el metabolismo correcto de los alimentos, y el desnivel de los niveles de glucosa en la sangre.

¿Cuáles son los síntomas de una inflamación del páncreas?

Los síntomas variaran de acuerdo al tipo de pancreatitis o inflamación del páncreas que se padezca. Por ejemplo, los síntomas y signos que hacen alusión a que se está padeciendo pancreatitis aguda son:

  • Mucho dolor en parte superior abdominal que se propaga hasta la espalda, que se hace más intenso después de las comidas.
  • Elevación de la temperatura superior a los 37,5 grados centígrados, fiebre producto bien sea de la inflamación o del desencadenamiento de una infección posterior por las enzimas que se activan en el páncreas y que originalmente iban dirigidas al duodeno.
  • Vómitos, náuseas y pérdida del apetito, muchas veces a causa del dolor la persona que tiene pancreatitis se restringe la ingesta de alimentos, produciéndose a la par fatiga y desnutrición.
  • Algunas veces la inflamación pancreática viene acompañada de sangrado, por lo que se pudieran observar hematomas cercanos al ombligo o en los costados de la pared abdominal.
  • Posibles taquicardias.
  • Presencia de Ictericia, notable en la piel y en la parte blanca de los ojos.

En el caso de la pancreatitis crónica, los síntomas son similares, sin embargo se suman los siguientes:

  • Pérdida de peso sin ningún motivo.
  • Se produce una alteración en el metabolismo, generándose mala absorción de las grasas, por lo que las heces se tornan con un aspecto aceitoso, amarillento y con muy mal olor, lo que se denomina esteatorrea.

En ambos casos se pudieran producir complicaciones que añadirían otra serie de sintomatologías. En el caso de la pancreatitis aguda, pudieran sumarse al malestar el desarrollo en el páncreas de quistes repletos de líquido, formación de cálculos en la bilis además del ya mencionado sangrado. Con respecto a la pancreatitis crónica, se añaden sumadas a las anteriores, la dependencia a la insulina, deficiencia vitamínica a causa del mal metabolismo de los alimentos, la cual desencadena un sinfín de padecimientos, y, un mayor riesgo de llegar a padecer cáncer pancreático.

¿Qué ocasiona la pancreatitis?

Existe diversidad de causas que desencadenan una pancreatitis, sin embargo, las que ocasionan ocho de cada diez de los casos de pancreatitis son los trastornos biliares ocasionados por cálculos en la vesícula u obstrucciones en las vías biliares, ya que el páncreas y los ductos biliares poseen un camino en común por donde son liberadas las enzimas necesarias para cumplir a cabalidad el proceso digestivo; si la vesícula presenta cálculos, los mismo pueden obstruir dicho ducto, obstrucción que produce una inflamación posterior en el páncreas. El alcoholismo es otra de las causas que originan la pancreatitis.

Aunque estas sean las causas más predominantes, la pancreatitis pudiera ser causada por:

  • Antecedentes en la familia de pancreatitis o de trastornos biliares.
  • Alguna lesión en el abdomen por accidente o derivada de una cirugía abdominal
  • La adicción a fumar cigarrillos
  • Niveles elevados de calcio en sangre, regularmente resultado de hiperparatiroidismo
  • Triglicéridos elevados en la sangre
  • Fibrosis quística.
  • El cáncer de páncreas
  • Alguna infección severa en el páncreas.
  • El CPRE que se utiliza para tratar los cálculos en la vesícula, también pudiera ocasionar pancreatitis.

¿Cómo se puede detectar una pancreatitis?

El dolor intenso producto de la pancreatitis puede ser lo suficientemente gravoso como para asistir inmediatamente a un centro médico en búsqueda de asistencia y un tratamiento que alivie tal dolor. Por supuesto, la labor del personal médico será preguntarle en primer lugar hacer preguntas sobre la sintomatología y la historia médica mientras examina la zona del dolor.

Muy probablemente se realizaran pruebas hematológicas para verificar los niveles de las enzimas digestivas, que en caso de pancreatitis se triplicaran por encima de lo normal, aunque a veces no serán de mucha utilidad; por esta razón también podrían realizarse algunos exámenes que permitan evaluar más a fondo la condición del páncreas, la vesícula y los ductos biliares y pancreáticos. Estos exámenes podrían incluir un ultrasonido abdominal o/y un ultrasonido endoscópico, asimismo, el paciente podría verse sometido a una tomografía computarizada, así como también a un CPRM por resonancia magnética.

¿Cómo se trata la pancreatitis?

Lo primero que se ha de suministrar en un centro médico es algún tipo de analgésico y antiinflamatorio que calme el dolor y desinflame el páncreas, para posteriormente dejarlo descansar hasta que vaya mejorando la sintomatología. En el caso de presentar vómitos, se extraerá los líquidos y el aíre del estómago a través de un tubo que será introducido por una fosa nasal. Al momento de cesar los síntomas, se procederá al chequeo especializado antes descrito para descartar las causas que originaron la pancreatitis y determinar a su vez la magnitud del daño acaecido en el páncreas.  

Cambios inminentes en el estilo de vida

En esta frase se resume la prevención y el poder vivir con pancreatitis. Cuando alguien ha sido diagnosticado con inflamación en el páncreas, deberá realizar cambios radicales en su estilo de vida para así no solo controlar la inflamación circunstancial, sino también evitar la degradación del organismo por causa de futuros ataques.

La primera recomendación es reducir la ingesta de alcohol hasta eliminarla por completo, igualmente si se fuma, se deberá dejar de lado el cigarrillo; además, deberá llevar una dieta planificada, que considere alimentos bajos en grasa, no restringiéndoles del todo, pero si prefiriendo las grasas inteligentes, consumiendo a la par medicamentos con enzimas pancreáticas que ayuden a absorber mejor las grasas en caso de la pancreatitis aguda.

Quizás también deberá sumar complejos vitamínicos a sus rutinas diarias de alimentación. Las comidas deberán ser consumidas en menores porciones y con mayor frecuencia para así mejorar dolencias digestivas y ayudar al estómago a hacer su trabajo sin verse forzado; además, las antes mencionadas enzimas pancreáticas, deberán ser consumidas durante las comidas para que hagan el trabajo que ya el páncreas no puede hacer. Por supuesto, la dieta equilibrada es fundamental ya que no solo evitará complicaciones de la inflamación del páncreas, sino que también ayudará al organismo a tener niveles más equilibrados de glucosa en la sangre.

REFERENCIAS:

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