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Mamey y Diabetes

¿El mamey es una fruta tropical que pueden consumir los diabéticos?

Se denomina fruta tropical a todas aquellas frutas que proceden de países con clima tropical o subtropical, también se le añade la categoría de exóticas, en especial en los países que las importan, puesto que en ciertos lugares del mundo, por su condición climática, son incapaces de cultivar dichas variedades frutales.

Existen alrededor de 160 especies diferentes de frutas cultivadas en el trópico, todas ellas con ricos nutrientes beneficiosos para la salud del organismo. Sin embargo, muchas de ellas no son conocidas y por tanto no son aprovechadas.

Entre esas frutas se encuentra el mamey, fruta originaria del continente americano, que en algunos países como México, se encuentra entre las listas de posible diversidad frutal en extinción.

Sí el mamey llegara a extinguirse, el mundo entero se perdería el privilegio de probar su dulce sabor y añadir a la par vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo, como lo son las vitaminas A, B y C y el calcio, pues de los tales el mamey es una muy buena fuente.

Y puesto que para alcanzar una buena salud se debe llevar a diario una dieta saludable y equilibrada, añadir alimentos inteligentes, muy cargados de vitaminas y minerales, con bajo aporte calórico pero sin dejar de ser una buena fuente energética.

Ya que este es el caso del mamey, se hace necesario conocer cuál es su origen, sus características, sus propiedades, su valor nutricional y sobretodo cuales son los beneficios que aporta a las personas que padecen de diabetes.

Origen del Mamey

El mamey se considera originario de las Antillas Mayores, un grupo de islas ubicadas en el norte del Caribe, que se compone de Cuba, República Dominicana, Haití y Jamaica. Se cree que el mamey se originó en una solo de estas islas pero que los aborígenes de la zona transportaron las semillas a las islas aledañas para poder disfrutar de su sabor más a menudo.

Actualmente esta fruta se cultiva no solo en las islas antes mencionadas, sino también en Centroamérica, especialmente en Costa Rica, Guatemala y el Salvador, donde el árbol del mamey se puede observar como árbol ornamental a lo largo de las calles citadinas, brindando sombra a todo el que transita por la zona, este honor de adornar las calles se le otorgan a este árbol porque el mismo es considerado uno de los más hermosos del mundo entero, especialmente porque sus hojas crecen como un abanico en la parte más alta de las ramas y su flor es similar a las magnolias.

También pueden encontrarse al norte de América del Sur, en países como Venezuela, Colombia, Surinam, Guyana y Guyana Francesa, igualmente al norte de Brasil y en Ecuador. Aunque bien es cierto que su cultivo ha logrado expandirse a los países con bosques tropicales que gozan de gran humedad debido a las lluvias, donde se halle expuesto a la luz en terrenos llanos con climas que no desciendan de los 28° centígrados pues la planta muere en climas menores a este.

Características del Mamey

Entre los nombres con los que se conoce esta fruta aparte del Mamey, encontramos Mamey amarillo, mamey de Guacayarima o bien mamey de Santo Domingo, así como también mamey de Cartagena de Indias, pero todos sus nombres señalan a un mismo fruto o baya en forma de elipse, que llega alcanzar unos 20 centímetros y los de este tamaño pesan alrededor de los 700 gramos.

En su interior yace una semilla que ocupa casi la mitad de la fruta, la misma puede medir hasta 10 centímetros, lo que representa aproximadamente el 20% del total del peso de la fruta.

La cáscara del mamey es de un color marrón grisáceo o marrón, en textura visualmente es muy similar a la de un melón, pero más áspera al tacto, el sabor de esta cascara es amargo y de unos 3 milímetros de espesor y la misma es dura hasta que la fruta alcanza la maduración, es en ese momento en que la misma se ablanda levemente; esta es la señal que da la certeza de que la fruta está lista para comer.

En el interior de esta cáscara se encuentra una membrana de color blanquecino, delgada, seca, astringente y algo amarga; esta membrana se adhiere a la pulpa del mamey, pulpa que varía en su color, puesto que puede encontrarse en el mercado mamey con pulpa amarilla, o bien amarillo dorado o simplemente anaranjado.

Dicha pulpa, es no fibrosa y puede variar entre crujiente y firme y en algunas ocasiones de jugosa y blanda a seca. Esta pulpa cuando la fruta se encuentra madura es muy aromática y apetitosa, su sabor es dulce, un poco de ácido, similar al sabor del albaricoque; sin embargo, se pueden encontrar algunas frutas de baja calidad que suelen ser muy ácidas.

Este fruto usualmente se consume como una fruta fresca, también se utiliza en ensaladas o en batidos y jugos, no suele cocinarse pues su sabor varía, aunque ciertamente todo depende de la zona y sus costumbres gastronómicas.

Si la fruta que se consume es pequeña, generalmente traerá en su interior una semilla, pero si es de los especímenes más grandes, pueden poseer en su interior entre 2 y 4 semillas.

Tal semilla es de color rojizo amarronado, de forma ovoide, con una textura áspera y alcanza desde 6 hasta 10 centímetros de largo; el líquido que drena de esta semilla genera en los tejidos una mancha que no se puede borrar.

La pulpa del mamey se parece mucho a la pulpa de la lechosa, pero sus semillas son completamente diferentes, además, no debe confundirse al mamey con el mamey zapote que es originario de México, pues ambas frutas poseen cualidades específicas que la diferencian. Específicamente la temporada del mamey se da entre los meses de mayo y agosto en la mayoría de los países que se cultiva, sin embargo, por ejemplo en Colombia, se recogen dos cosechas al año, una en el mes de junio y otra en el mes de diciembre.

Valor Nutricional del Mamey

Si se desglosa el mamey al respecto de su composición, encontramos que el mismo está constituido en cáscara, semilla y pulpa, siendo 18%, 20% y 62% respectivamente de su contenido. Con respecto a su valor nutricional, siendo la pulpa la única parte comestible de esta fruta, encontramos que, según todoalimentos.org, 100 gramos de la misma contienen aproximadamente:

  • Calorías – 124 kilocalorías.
  • Carbohidratos – 32,1 gramos.
  • Azúcar – 20,14 gramos.
  • Fibra – 5,4 gramos.
  • Agua – 64,87 gramos.
  • Proteína – 1,45 gramos.
  • Vitaminas
    • Vitamina A – 143 miligramos.
    • Vitamina C – 23 miligramos.
    • Vitamina E – 2,11 miligramos.
    • Vitamina B3 – 1,4 miligramos.
    • Vitamina B9 – 7 microgramos.
  • Minerales
    • Calcio – 18 miligramos.
    • Potasio – 454 miligramos.
    • Magnesio – 11 miligramos.
    • Fósforo – 26 miligramos.
    • Sodio – 7 miligramos.

Propiedades del Mamey

Al observar la composición nutricional del mamey, se puede observar que el mismo posee un elevado contenido en vitamina A, vitamina antioxidante responsable de la regeneración y mantenimiento de las células de la piel, del cabello y los revestimientos de las mucosas.

Además, entre los beneficios que se le atribuyen a esta vitamina, se encuentra el promover la buena salud visual, así como también, el buen crecimiento de los huesos.

En efecto, su pulpa contiene una cantidad de vitamina A muy parecida a la de la zanahoria, y su contenido proteico se equipara al de un aguacate, sin embargo sus niveles de hidratos de carbono, calcio y hierro es mayor que la de estos dos.

A la par, el mamey contiene otro antioxidante poderoso, como lo es la vitamina C, nutriente fundamental para la rápida cicatrización y a su vez, influye en la formación de colágeno en el organismo, sustancia que interviene en la reparación de los cartílagos y en líneas generales, dicha sustancia es fundamental para la buena salud del sistema óseo.

Su pigmentación también señala la buena proporción de beta carotenos que posee, los cuales actúan en el organismo como antioxidantes naturales, los cuales estimulan la acción de la vitamina A dentro del cuerpo, a la par que combaten la propagación de radicales libres que contribuyen al envejecimiento celular, la acumulación de estos últimos pueden desencadenar la muerte celular y promover el cáncer.  

Esta acción antioxidante beneficia la salud de la plenitud del organismo, sin embargo actúa especialmente en la salud cardiovascular. A su vez fortalece el sistema inmunológico, lo que le permite a la persona que consumen esta fruta sentir mayor vigor.

El mamey es un buen aliado para los que padecen de diabetes y procuran consumir una dieta variada

Su alto contenido en fibra contribuye a la eliminación de toxinas y al mejoramiento de la salud del tracto digestivo, de hecho, el mamey es utilizado popularmente para tratar problemas digestivos, en especial la diarrea.

Además las fibras evitan la absorción de colesterol malo en la sangre e incluso evitan la absorción de azúcares, ralentizando la misma y evitando así una posible hiperglucemia.

Es por esta razón que el mamey puede ser consumido por personas que padecen de diabetes, ya que aunque son una fuente de hidrocarburos, el mamey también posee un alto contenido de fibra. Igualmente, son una buena fuente de energía inteligente sin grasas o niveles de azúcares que pudieran ser nocivos para la salud, sin embargo, como todo alimento inserto en el plan alimenticio del diabético, deberá ser consumido de manera equilibrada y programada, sin exceder lo recomendado.

¿Qué hacer en caso de bajada de los niveles de glucemia?

El mamey puede ser de ayuda.

Es bastante frecuente que las personas que padecen de diabetes, en especial si consumen medicamentos que hagan descender los niveles de azúcar en sangre, sufran bajones de glucemia cuando se saltan alguna comida o hacen más ejercicio de lo normal.

Cuando esto ocurre, lo corriente es que se sientan temblores en el cuerpo, se sude excesivamente, o se palidezca o se sufra adormecimiento o se sienta un hormigueo en los labios, dado el caso, bastará con consumir 15 gramos de algún carbohidrato que actúe rápidamente en la sangre.

El mamey contiene 32 gramos de hidratos de carbono por cada 100 gramos de la fruta, de los cuales 20,14 gramos proviene de sus azúcares, por lo que media taza de un rico jugo hecho con mamey colaborara en la regulación de los niveles de azúcar en sangre, recuperando de este modo la estabilidad del organismo.

En caso de haber pasado 15 minutos del consumo de dicho jugo y al tomar la muestra de sangre la glucemia sigue en niveles más bajos de lo normal consuma otra mediana taza de este jugo con azúcar, con eso bastará; sin embargo sino lograse recuperar los niveles de glucosa en la sangre pasados otros 15 minutos, lo más recomendable será llamar al médico tratante y diríjase al centro médico más cercano.

REFERENCIAS:

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